Estamos en pleno ecuador de ingestas masivas y tenemos un malestar bastante típico. Quien más y quien menos tiene, o ha tenido, esa sensación de pesadez y saturación que no es nada agradable.
Los estudios que hemos ido mirando por Internet parece que cifran el aumento de peso medio en los tres kilos… depende de las personas esto se nota más o menos. Al margen de lo puramente estético, lo que hay dentro de ti tarda bastante en recuperarse. El cuerpo se acostumbra a unos alimentos muy calóricos y es lógico que cuando cortamos ese flujo nuestro organismo responda diferente.
Este tema es parecido al que se emborracha. Durante un tiempo muy corto ha metido en su cuerpo mucho alcohol y al día siguiente su desacostumbrado organismo se queja. Por eso, muchas veces dicen que beberse una cerveza o algo con alcohol el día de resaca es bastante aconsejable. Se supone que haciendo ésto el cuerpo no tiene una carencia tan fuerte y se pueda acostumbrar a la vida abstemia con un salto menor.
Con el ejemplo que acabamos de poner queremos decir que hay que comer con moderación y dejar de comer también con cuidado, porque nuestro estómago no es algo que programemos según el día, sino que se va acostumbrando y hay que tenerlo en cuenta.
Apasionados de las castañas asadas, aquí está la receta total. Fácil y sencilla. Ya no tendréis que bajar al puesto de la castañeara para pedir un cucurucho, te las traes del mercado y las haces cuando quieras.
Es cierto que siempre entran mejor con el frío de la calle, pero hay casas que la calefacción no calienta tan pronto y un buen cucurucho de castañas ayuda.
Queremos darle las gracias a David, amigo que nos ha dado las castañas y la receta, porque sin él no hubiera sido posible. Es un tío muy peculiar y con las mejores castañas del otro lado de la comarca del Tietar. Si alguna vez queréis unas de calidad, poneros en contacto con él a través de sus blogs.
Sus posts son pura dinamita, sobre todo los de política y frikifascismo, no se calla una. Vuela como una mariposa y pica como una abeja.
En las fechas en las que estamos lo más normal es tener unas cuantas cenitas, hoy os vamos a dar algún que otro consejo para que maximicéis todo. Lo idóneo de una cena del tipo “de empresa” no es comer demasiado… pero si luego te vas a ir de copas se te presenta un problema: si no pones una pequeña gran base en tu estómago, doblarás a las primeras de cambio.
Posición: El momento clave de la noche es el de la colocación. Sabes que si te pones cerca de los jefes olvídate de hacer demasiadas coñas y prepárate para reírles las gracias. Te encontrarás en medio de conversaciones de trabajo que ni te van ni te vienen. Para evitar semejante problema hay que ser puntual y entrar a la mesa hablando con la persona o personas que te caigan bien. Si tienes que falsear que te cae bien una persona… espérate a las copas que te saldrá más fluido.
Comida: Negaré haber dicho esto… pero siempre tiene que existir en todas las empresa la figura del comilón, sino mirad a vuestro alrededor y seguro que está cerquita. Reconozco que siempre he asumido ese rol y por eso podría escribir tratados sobre ello. Otro día. Si no eres de comer como el que más, te llamarán gorrón, ¿Por qué? No lo sé, pero es un hecho. El truco del comilón no es comer rápido, sino aprovechar cuando los demás están saciados. Si comes rápido estás perdido, empezarán a llamarte gorrón y demás. El contrapunto del comilón es al que no le gusta nada, que también es muy querido. El “especialito” para las comidas siempre suele comer lo que él quiere porque a los demás le da igual… una persona lista.
Segundo plato: Pídete siempre lo que sea más grande. Antes de empezar a comer no sabes si te van a poner pocos entrantes, si en ese momento vas a ser el centro de atención con tu mega anécdota o si te van a llamar en la otra parte de la mesa para escuchar “noseque”. La frase “Algo ligerito de segundo” hay que desecharla de nuestro vocabulario en estas comidas.
Postre, chupito y exaltación de la amistad: Si estás al lado del jefe y empieza a decirte que eres su amigo, su hermano, que te quiere… dile que sí a todo y prepárate para tener un problema. Has visto pedo a tu superior y puedes ir contra él, eres un peligro potencial para su carrera. Si estás con los colegas… cuidado con las fotos y con lo que te pones por la cabeza porque facebook puede hundir trayectorias intachables.
En resumen: Colocaos bien, buscad ser el glotón o preparaos para comer poco y tened controladas las cámaras de los compañeros. Ahh!… y si puede ser, cuanto más lejos los jefazos, mejor.