Los anuncios de cerveza siempre han sido muy buenos y creo que debemos dedicar algún tiempo a conocerlos con mayor profundidad. En esta ocasión vamos a destacar a la marca Heineken como una de las que mejor resultado saca de una creatividad adaptada a los tópicos cotidianos.
El desencadenante que ha hecho que escriba este post no es otro que los 5 minutos de carcajadas después de ver el vídeo que hay arriba. Nos pareció sublime, una risa.
La base del éxito de los anuncios de Heineken es que su humor está enmarcado en un momento completamente posible. Puede haber una fiesta en la que las chicas se vuelvan locas con un armario repleto de zapatos, ¿o no?
Lejos de centrarnos sólo en éste spot, lo que queremos destacar es que la marca se reconoce sólo con escuchar algo parecido a “Piensa en verde”. Es uno de los eslóganes mejor pensados y que a la gente más se les ha quedado. Lo bueno es que han seguido creciendo con esa idea de pensar en verde y todos los anuncios tienen ese nexo de unión.
Ciertamente, todos son muy buenos pero hay dos que no me gustaría que se quedaran en el tintero por lo complicado de su realización. En uno de ellos Heineken pone la primera barra del bar en la Luna y en el otro todo el mundo entero baila cuando entran en contacto con la cerveza, espectacular este último.
Ya lo he dicho en algún post anterior… pero ¡Viva Mahou y viva la madre que los parió! ¿Qué por qué me ha dado este venazo? Muy fácil, ahí va la historia.
Además de porque lo pienso, navegando por la red me he encontrado una serie de juegos ideados e inventados por Mahou que son para mear y no echar gota. Son cerca de las 4 y pico de la mañana, llegué de currar hace dos horas y media, hace dos le di un toque a Raquel para decirle que me iba a sobar en breves y .. ¿qué paso?
Pues que allí estaba ese precioso link, ese que ves y dices… “Venga, el último y me voy al sobre”… Sí, ya, el último. Llevo dos horas jugando y super picado con alguno de ellos.
El tema es que Mahou se ha inventado unos juegos en los que mides tu destreza en su Liga de Bar. Al principio parece un poco raro pero cuando entréis y juguéis, me lo contáis. Hay cuatro niveles, se supone, pero a mi casi me ha costado más meter goles en el primero que en los siguientes.
Pinchando aquí os lleva a los cuatro juegos, intenté descargármelos y ponerlo de alguna manera en la página pero no funciona la herramienta de descarga del juego.
Me rindo ante ella, ante ese sabor, ante esa espumilla cuando la tira bien un camarero y ante ese regusto final que te obliga a pedir otra sin pensarlo. Haga frío o calor, haya pinchos o raciones, hasta tres cañas de Mahou entran por cojon…
Que me disculpen las demás cervezas españolas, pero muy pocas se le acercan en calidad. Ya leeréis críticas a este respecto en elcocinillas, pero hoy no quiero ensuciar este grandioso homenaje al néctar madrileño de los dioses.
Mahou es la única cerveza que te vale para tomártela en una tasca, en un restaurante antes de unas ostras o sentado en un banco de la calle, sirve para todos los momentos de la vida. Si alguien conoce una cerveza que tenga una presencia tal en todos y cada uno de los actos vitales, que me lo diga. No vale decir la Quilmes, porque para un argentino Quilmes es a las cervezas lo que Maradona al fútbol.
Os contaré un poco de su vida. Esta cerveza, tal y como se la conoce, vio la luz hace más de dos siglos, más concretamente en el año 1890, y fueron los Hijos de Casimiro Mahou los que empezaron a fabricarla en la calle Amaniel de Madrid. Hasta 1962 no llegarán a la mítica fábrica del Paseo Imperial, muy cerca del Vicente Calderón. En estos momentos, y tras su unión con San Miguel,la cerveza se realiza en una inmensa fábrica de Guadalajara donde hay más de 430.000 m2 dedicados a su producción.
Mahou cinco estrellas para los tercios y Mahou clásica para las litronas… tanto quiero a esta cerveza que creo que no da ni resaca, ¿Tendrá algún producto especial…? Mi reino por un tercio de Mahou diario, he dicho.
Luis Crespo
Para los amantes de la cerveza, comienzo mi ruta por Bélgica, ya que la tengo más reciente… Así como la alemana he de decir que es de mis favoritas, éstas no tienen mucho que envidiarlas, por lo que os invito a probarlas.
Son quizás las cervezas más variadas del mundo, incluyendo una amplia gama de sabores como fresa, mango, frambuesa, coco… para los que quieran ocultar un poco su sabor. Éstas son de menor graduación, aunque francamente ricas en cualquier oportunidad. Bélgica se ha proclamado como la gran fábrica de la cerveza, dejando poco espacio a sus competidores más cercanos. El porqué de esta cultura y no la del vino se debe al frío del norte de Europa, que no deja crecer muchas uvas y por tanto en su lugar cultivan cereales, consiguiendo resultados auténticos.
Si es conocido el Oktoberfest de Alemania, ellos no van a ser menos, pues también tienen su feria de la cerveza, celebrada el primer fin de semana de septiembre. El bar Delirium, del cual ya colgamos un post, tiene el Récord Guinness por sus 2004 variedades de cerveza. Allí aprendí que no sólo cada tipo de cerveza tiene su copa correspondiente, sino que además, se ha de tirar (no al suelo…) de forma distinta, para conseguir el máximo sabor y cuerpo para disfrutarla.
Si os animáis a saborear las cervezas: Pils, Blanca (creada desde el s. XIV), Trapenses (las más famosas del país) o Ambarinas (para competir con la Pils alemana) no dudéis en contarnos vuestras experiencias y sensaciones, aunque está claro que es distinto tomarlas fuera del país de origen, pero podéis encontrarlas en cervecerías igualmente.