Sé que el vídeo tiene un tiempecito pero mientras que estaba cenando esta noche con gente del curro me vino a la cabeza y me parece complétamente impactante. En las próximas fechas Raquel nos explicará el porqué científico… pero por ahora fijaos que cosa tan curiosa.
Yo que soy de Nesquick me pido un bote de Cola Cao para cargarme a Terminator.
Debe ser que los de la marca Royal se han enterado de que tenemos bastante abandonado el blog y han querido que volvamos a darlo todo.
De repente, vengo un día de algún lado y me encuentro en el buzón un pequeño librito de recetas. Obviamente pensé que se habían equivocado pero lejos de preguntar corrí al ascensor y lo escondí, por si acaso había cámaras… o algo.
Lo estuve defendiendo como si fuera un tesoro… y efectivamente lo era. No os podéis imaginar la cantidad de recetas ricas en las que se utiliza levadura Royal. Sólo el sábado hicimos dos recetas, dulces y saladas, y hoy otras tantas.
Sólo puedo decir, GRACIAS ROYAL, y gracias cartero que lo echó en mi buzón por error.
Aunque muchos piensen que se trata de un mito, en realidad, abusar de los chicles como sustitutivos del tabaco o las comidas puede provocar diarreas y pérdidas de peso. Esto es causado por el sorbitol, empleado como laxante y edulcorante en algunas comidas. Pero investiguemos un poco más acerca de esto.
Si buscáis en páginas de Internet para corroborar la información descubriréis que la mayoría habla de este efecto cuando se trata de chicles y caramelos sin azúcar. Efectivamente es en éstos, ya que se emplea el sorbitol como sustitutivo del azúcar, también conocido como el E-420, en alimentos de carácter dietético. Unos investigadores alemanes atribuyeron el diagnóstico final de dos pacientes al abuso de consumo de chicles. Éstos sufrían diarrea crónica, pérdida de peso severa y dolor abdominal. Pese a las advertencias que aparecen en las cajas de chicles, la mayoría de consumidores no asocia los problemas intestinales con el consumo excesivo de sorbitol.
Pero, ¿qué es el exactamente el sorbitol? Se trata de un poliol o alcohol de azúcar que se obtiene por reducción de la glucosa, industrialmente hablando. En la naturaleza se produce por la fotosíntesis en las hojas de ciertas plantas de la familia de Rosaceae y Plantaginaceae, aunque también se encuentra en las peras, manzanas, cerezas, melocotones o duraznos.
El sorbitol sólo es nocivo si se abusa del mismo porque nuestro organismo lo metaboliza lentamente.
La marca de helados nos ha enseñado desde el principio lo que es un pie y lo que es una mano con un dedo levantado, eso está claro. Tú llegabas, comprabas cualquiera de los dos y empezabas a amputar miembros sin parar.
El Frigo Pie continúa siendo ese clásico helado cremoso con sabor a fresa. A pesar de que los años sigan pasando para los creadores, los palos que atraviesan el helado siguen teniendo una tendencia cruel a precipitarse contra el suelo.
El Frigo Dedo es el que no ha aguantado el ritmo de su primo hermano. Este modelo se dejó de fabricar hace unos años debido a que ni él ni el Frigurón aguantaron el tirón de los nuevos helados. Debe ser que preferimos comernos los pies antes que las manos.
La empresa barcelonesa, originalmente llamada “Industrias Frigoríficas de Alimentación”, se fundó en el año 1927. Hace más de 35 años, exactamente en 1973, el gran Grupo Unilever se hizo con la empresa.
Muchas son las leyendas que dicen que la mahonesa procede de España o de Francia, pero nosotros os vamos a comentar las más plausibles.
La hipótesis que parece ser la verdadera está datada hace algún que otro siglo, más concretamente entre el año 1756 y 1763, coincidiendo con la Guerra de los Siete Años. Por aquel entonces, los franceses atacaron la isla de Mahón, capital de Menorca y en poder de los ingleses.
La historia dice que el duque de Richelieu estaba preparando el asalto final a la isla mientras daba un paseo por una de sus calles. Cuando la noche cayó y el hambre apretó, Richelieu decidió entrar en una fonda y pedir comida. El mesonero sólo le ofreció unas tiras de carne con un aspecto terrible pero dijo que no se las daría porque no eran dignas de un hombre de su nivel. El duque, muerto de hambre, le dijo que lo arreglara como pudiera y le recordó “que en tiempo de hambre no hay pan duro”.
Así lo hizo y lo acompañó con una salsa de huevo que pronto bautizó Richelieu como Mahonesa, o salsa de Mahón.
Otra hipótesis decía que lo había inventado un francés presente en Mahón durante la misma guerra, algo que un estudio de Camilo José Cela tiró por tierra unos cuantos años después. Además, los orígenes etimológicos daban algunas teorías de lo más absurdas. La primera de ellas decía que podía provenir de Bayona y por eso se la llamaban Bayonesa, o que recibe el nombre de Mayonesa en honor al duque Mayenne.
Las probabilidades son infinitas, pero la historia que hemos explicado en detalle es la más repetida en todos los sitios consultados. Que no se piensen los franceses que la mahonesa es un invento suyo, ellos sólo estuvieron en el momento idóneo y en el lugar elegido.