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Tapas “refrescocerveciles”: Oreja de cerdo

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Como viene siendo tradición, no os voy a aconsejar algo que esté malo y la oreja no va a ser lo primero. Bien es cierto que esta tapa no es como la paella o las patatas fritas, que le gusta a todo el mundo, sino que la textura puede echar para atrás a algunas personas. Para mí es uno de esos manjares exquisitos que dejan las manos pegajosas, algo que suele ser sinónimo de estar rico.

La oreja de cerdo con tomate, con ajillo o picante son alimentos que, por lo menos en Madrid, son difíciles de encontrar si no pides una ración. Los bares más céntricos suelen ponerla a la segunda o tercera cerveza, pero casi todos los que la hacen bien aguantan hasta que la pides expresamente y te dejas los duros.

Es muy importante que si la hacéis en casa la hayáis comprado en un sitio de confianza. Me sé yo de uno que la vio en un supermercado, le entró tal subidón que no miró la fecha de caducidad del envasado y se comió medio plato rancio. No creo que deba dar más pistas sobre la identidad de la persona pero sólo os diré que aún no sé cómo no me puse a morir allí mismo.

Un día os haré la receta de la oreja a la cerveza… uufff, muy buena!

Luis Crespo

Entrantes para quedar bien 1

Quedaos con esta cita “lo bueno si breve, dos veces bueno”. Nosotros hemos decidido ser breves tres veces para ser buenisísimo y no aburriros nada de nada. Además, estos entrantes están preparados para todos los gustos y oportunidades.

Viene alguien a tu casa, le pones un cóctel de los recomendados y luego los rollitos de cena. Uff, quedas como Dios. Es fácil de hacer pero a lo mejor no es un plato que eches mano a la nevera y esté todo. Seguramente tu frigo no tendrá ni mango o manga (lo mismo nos da) ni hoja de roble. Para el que haya leído hoja de roble y se haya pensado, como yo, que es la de los árboles… les diré que lo siento, pero no es tan obvio. Es una lechuga medio rizada que tiene las puntas de color verde oscuro y con bastante más sabor que la usual. Probadla y luego nos contáis.

El segundo plato fue las gambas al ajillo, una receta tremendamente sencilla y que sólo tiene el problema de que hay que hacerlo un poco más lento de lo normal. Si tienes 15 minutillos quedarás como un señor ante tus invitados con unas auténticas gambitas al ajillo.

La última, la de los aperitivos, es tremendamente rápida. Hacer un aperitivo es algo que está al alcance de todos, pero con lo que os tenéis que quedar es con la mezcla. Lechuga, jamón york y palitos de cangrejo que junto a  la salsa rosa hacen un relleno muy sabroso.

Ver receta completa

Esperamos que las llevéis a cabo en algún momento y luego nos comentéis qué tal os ha ido.

P.D. Si os ha gustado la canción del vídeo os la podéis bajar pinchando aquí. El título es “SaReGaMa & Hamelin Bérengnier – Honky Fonky (2007)”