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Tapas refrescocerveciles: Torreznos

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Llevaba un tiempo pensando en escribir sobre los torreznos y creo que ya ha llegado el momento. Pocos aperitivos tienen tanta energía (grasa) en tan poco espacio. Son cachos enanos pero están cargados de sabor y calorías.

Los torreznos son trozos de tocino cortado en tiras y fritos o salteados en sartén. El truco es hacer bien la parte de la piel y un poco menos la zona de dentro, más que nada para que no te comas un cacho de carbón.

No es un aperitivo para comer todos los días, pero sí que está muy bien acompañando una cervecita o un buen vino.  Hay gente que dice que con pan está mejor… yo aconsejo que os lo comáis tal cual y luego si queréis pan comedlo, pero junto no.

En Madrid es donde yo he probado los mejores torreznos  en mi vida, y creedme que los he comido en bastantes zonas de  España… es casi una manía. También dicen que en las dos castillas están igual o mejor, será por la propia calidad del tocino del cerdo, eso ya sí que no os lo puedo explicar.

Nos comemos el gran clásico

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Se aproxima el partido más importante de la Liga, o eso dicen, y el, a priori, más desnivelado desde hace muchos años. Los hay que sólo vamos a verlo por lo que nos pongan de comer en la casa o el bar de marras, pero os vamos a dar consejillos para ser buenos anfitriones o mejores invitados. He vivido derbis madrileños y partidos en general… pero no son iguales que los Barcelona-Madrid ni a la hora de los aperitivos.

Desde aquí haremos una pequeña recopilación de lo que se puede comer antes, durante y después del gran clásico. En este tipo de eventos no tenemos que olvidar a los compañeros de batallas de un Barcelona-Recre o de un Madrid-Osasuna, los panchitos y las patatas fritas. Claro que están bien, pero ya que viene gente a casa, démosle otro vuelta de tuerca  al asunto.

El menú tiene que empezar con el prepartido, momento en el que sacamos las cosas más baratas para premiar a los que llegan antes, que suele coincidir con los más gorrones. Dato importante: si un colega trae galletitas saladas, probablemente él sea uno del ínfimo porcentaje al que le gustan a rabiar… son más listos de lo que parece.

Los frutos secos van a ser parte de tu mobiliario casero durante el tiempo de la reunión. Como consejo os diríamos que pusierais las viandas que puedan manchar cuanto antes, si puede ser antes de empezar, mejor. Es típico que haya berberechos, banderillas y aceitunas violadas por un pepinaco, pero todo eso gotea… imaginaos que en el momento en el que alguien tiene que reclamarle un penalti al árbitro éste está mordiendo una suculenta berenjena y el liquidillo, que siempre sale disparado, va desde la boca de “Pepito” a tu preciado sillón.

Lo dicho, para el momento del partido lo que se necesita es cerveza, kikos, panchitos y para los más finolis palomitas. A lo mejor esto que digo os va a parecer fuera de lugar, pero por Dios, ¡qué alguien compre una bolsa de un kilo de golosinas! Juntad esos panchitos con miel junto a una coca cola de gominola… ufff, probadlo. Si queréis tener más información de los panchitos a los que hago referencia son los de la marca Eagle, un poco caretes pero enganchan al más “pintao”. Comprad dos botes. Alcampo y Carrefour tienen algo parecido con su marca blanca que tampoco está mal.

El descanso es el momento de comer con contundencia, pizza a poder ser. No hay nada más futbolero que el bocata y la bota de vino, pero en una casa no es plan, ¿verdad? La pizza se puede coger en la mano y no necesitas plato… es el invento clave.

Las segundas partes suelen ser en las que se escuchan estas dos frases “¡Pero cómo puedes seguir comiendo, animal!” y “Pues yo me tomaba un helado ahora”. El que no haya escuchado estas frases alguna vez es que le habían mandado a comprar bebida.

Para los ganadores les aconsejamos el cava y para los que pierdan también, pero que le echen cerveza Guinnes. Este cóctel se llama Black Velvet y se inventó en Londres en el año 1860 tras la muerte de un rey. Tan triste fue aquella situación que el cava también se vistió de luto y por eso también se le conoce como cava negro. No hay nada más triste que perder un derbi, mejora tu vida con este cóctel.

Disfrutadlo y comed con prudencia.

P.D. Como puedes ver  ya he cumplido con tu reto Joserra

Luis Crespo

Hoy aconsejamos… “The Geographic Club”

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Uno de los lugares donde nos gusta llevar a nuestros amigos es a “The Geographic Club” y está én Madrid, exactamente en la calle Alcalá 141. La verdad es que es un placer cenar o tomar algo en este sitio, ya no sólo por la comida sino por la cuidada decoración que presenta. Parece como si estuvieras en uno de esos safaris que el National Geographic hace para la televisión.

El sitio, como podéis ver en la foto, es amplio y está dividido en dos ambientes; uno para cenar y otro para tomarte un cóctel. Nuestro consejo es que primero cenes y luego te tomes algo abajo, pero no pasa nada si sólo vas a cenar o a beberte un combinado.

La comida que te ofrecen es muy variada y en los entrantes puedes llegar a pedir desde un gazpacho a unas quesadillas de pollo. De primero aconsejamos los nachos con queso (que además vienen acompañados por unos pimientos jalapeños de saltarte las lágrimas), las croquetas y los huevos rotos. De los primeros podemos asegurar que hemos probado casi todos y no tenemos queja de ninguno. Eso sí… haced lo típico de pedir 2 ó 3 entrantes y picad de todos un poco. No hay que olvidarse de las ensaladas, que están ricas pero son un poco su talón de Aquiles, será por la poca variación.

En los segundos platos destacan las carnes, que están muy sabrosas y ponen grandes cantidades. El lomo de buey, las costillas y las hamburguesas son de un nivel bastante alto, aconsejadas 100%. Aunque la carne sea superior, no hay que descartar el pescado. Si te gusta el bacalao, estás en el paraíso. Tienes hasta cuatro maneras diferentes de recetas de bacalao y las que hemos probado… están muy bien hechas.

Una cena con su postre y su botellita de vino o refrescos os va a salir por algo cercano a 30 ó 35 euros por cabeza, dependerá mucho de los segundos que escojáis. No son los precios del Ginos, pero tampoco los del Asador Donostierra. Es un buen sitio para llevar a alguien a cenar y quedar bastante bien sin gastarte una millonada.

Si ya habéis terminado o si simplemente venís a tomaros un cóctel, la variedad es muy alta y, aunque no es demasiado barato, los combinados son de calidad y grandecitos. No superarán los 10 euros en ninguno de los casos y el sitio te asegurará tranquilidad para una buena charla.