Archivo de la etiqueta: cocina

Gracias libro gratuito de Royal

Debe ser que los de la marca Royal se han enterado de que tenemos bastante abandonado el blog y han querido que volvamos a darlo todo.

De repente, vengo un día de algún lado y me encuentro en el buzón un pequeño librito de recetas. Obviamente pensé que se habían equivocado pero lejos de preguntar corrí al ascensor y lo escondí, por si acaso había cámaras… o algo.

Lo estuve defendiendo como si fuera un tesoro… y efectivamente lo era. No os podéis imaginar la cantidad de recetas ricas en las que se utiliza levadura Royal. Sólo el sábado hicimos dos recetas, dulces y saladas, y hoy otras tantas.

Sólo puedo decir, GRACIAS ROYAL, y gracias cartero que lo echó en mi buzón por error.

Anuncios

Pon seguridad en tu cocina

Cocinar es divertido y su fin es alimentarnos, pero para que estemos tranquilos y podamos seguir disfrutando de este arte hay que seguir algunas normas para no correr ningún riesgo, pues estamos expuestos a factores peligrosillos.

La ropa para cocinar ha de ser cómoda, evitando llevar manga larga, ya que se puede prender y no es plan de adelantar las fallas de Valencia. Los mangos de sartenes, cacerolas… siempre deberán estar hacia el interior de los fogones. Si estamos dados la vuelta o nos movemos, podemos chocar con ellos con el consecuente desperdicio de tiempo y alimentos, pues lo más probable es que termine en el suelo. Al cortar, siempre colocaremos los dedos en forma de garra de águila sujetando el alimento, con ello evitaremos añadir carne cuando no hay necesidad.

Los utensilios a utilizar para dar la vuelta a los alimentos, remover o realizar cualquier acción siempre es mejor que sean no conductores, por ello emplearemos la madera, el teflón o si usamos alguno de metal, que el mango sea siempre de los materiales mencionados anteriormente. Cuando pasemos un cuchillo o material punzante a nuestro compañero lo sostendremos por la punta para que quien lo coja, lo reciba por el mango y no se corte. Además los cuchillos deben estar afilados, para que no hagamos tanta fuerza al cortar. Cuando no los estemos utilizando siempre los dejaremos con el filo hacia abajo y si se caen no intentaremos cogerlo, ya lo limpiaremos después. En cuanto a los recipientes de vidrio, es mejor tenerlos separados de la fuente de calor para que no exploten (sí, en determinadas circunstancias puede suceder).

El aceite cuando está caliente y añadimos un líquido o alimento frío suele saltar, por lo que hay que hacerlo con precaución, ya que si por ejemplo añadimos agua sobre aceite, lo que nos salpicará será este último. Por ello siempre tendremos que ir cubiertos con la ropa, para no dañarnos la piel. Se pueden utilizar manoplas para no quemarnos al trasladar un recipiente caliente, siempre prestando atención a la llama, si está encendida.

Ya sabéis: “más vale prevenir que curar.” Para más información podéis pinchar aquí.

Raquel Campaya

Revuelto de trigueros y chupito de remolacha

Crema de zanahorias y tarta de galletas

Esta semana hemos tirado la casa por la ventana y os hemos querido ofrecer dos pequeñas recetas en una, un primero y un postre. ¿Qué por qué? Porque nosotros lo valemos y se nos hubiera quedado corto el vídeo sólo con una de las dos.

La crema de zanahorias es muy ligerita, ideal para tomarla a la hora de cenar y no irte a la cama ‘empachao’. Si lo hacéis como decimos saldrá muy suavita y será un aténtico placer comerla. El que quiera puede echarle nata líquida o leche evaporada si ya desean la suavidad de la seda en una crema de zanahorias.

De postre os vamos a presentar una tarta muy divertida, que no tardáis nada en hacer y que no hace falta horno. Se hace y se come, punto. Al contrario que la crema, ésta no es una receta baja en calorías, es… para darte un capricho.

Ver receta completa

Esperamos que las llevéis a cabo en algún momento y luego nos comentéis que tal os ha ido.

P.D. Si os ha gustado la canción del vídeo os la podéis bajar pinchando aquí. El título es “SaReGaMa & Hamelin Bérengnier – Honky Fonky (2007)”

Higiene en la cocina

Cuando cocinamos utilizamos las manos para tratar los alimentos, pelarlos, cortarlos, decorarlos y en esas manipulaciones, si no tenemos una higiene apropiada podemos contaminarlos y… ¿Quién quiere alimentarse de gérmenes? Creo que nadie… por ello, pensamos que es primordial adoptar unas normas para que todo sea lo más higiénico posible.

Algo primordial es tener las manos, y todos los utensilios que vayamos a utilizar, bien limpios y desinfectados. Sartenes, platos, accesorios de cocina, etc., todos ellos tienen que lavarse individualmente cada vez que cambiemos de alimento para evitar la denominada contaminación cruzada en la que pueden transferirse microorganismos. Actualmente se comercializan muchos productos higiénicos como encimeras antibacterias, hornos autolimpiables o utensilios de silicona, entre otros.

Que un alimento sea fresco no implica que esté limpio. Por ello, hay que realizar una limpieza cuidadosa de los alimentos que vamos a consumir en crudo, como las hortalizas. En cuanto a los gérmenes, la mejor forma de acabar con ellos es tratar los alimentos a alta temperatura durante un periodo de tiempo prolongado, como es la cocción, por ejemplo. Aunque si no vamos a consumir los alimentos inmediatamente lo mejor será congelarlos.

Ya tenéis algunas recomendaciones para aplicar cuando estéis con las manos en la masa porque la salud es lo más importante.

Raquel Campaya

Se acabó el llorar con las cebollas

Se han escuchado muchos consejos para prevenir el llanto cuando nos disponemos a cortar una cebolla, pero… ¿Por qué se produce esta reacción tan triste? ¿Acaso nos da pena comérnosla?

La cebolla contiene dos aceites esenciales, el disulfuro de alilpropilo y el metil-aliltrisulfato. El primero es precisamente el que nos provoca el lagrimeo debido a su volatilidad. Sin embargo, aunque sea el más molesto, es el que posee la mayoría de las propiedades terapéuticas que se atribuyen a dicho alimento. Cuando cortamos la cebolla, también estamos rompiendo enlaces celulares que desprenden una molécula que al entrar en contacto con nuestra nariz y ojos nos hacen llorar.

Las soluciones para evitar que se produzca esta situación han sido varias: colocar en la punta de un cuchillo un trozo de pan, mojar la punta del cuchillo con vinagre, pelar o cortar la cebolla bajo un chorro de agua caliente, dejar en el congelador la cebolla un rato para que se enfríe o simplemente mojar el cuchillo en agua y a continuación cortar.

Pues bien, el secreto se encuentra realmente en el filo del cuchillo. Cuanto más afilado sea, mejor. El porqué se debe a que si utilizamos un cuchillo poco afilado, lo que conseguimos es arrastrar la cebolla liberando este aceite en mayor cantidad. Empleando un cuchillo muy afilado el corte es más limpio y podremos evitar en gran medida arrastrar ese líquido aceitoso tan irritante. Si queréis, además podéis mojar el cuchillo en agua, para tomar más precauciones.

Raquel Campaya

Grado 0 de ElCocinillas

Los niños cuando crecen empiezan a gatear primero y luego ya caminan, verdad. Pensando en esto, ambos nos hemos dado cuenta de que debemos dejar claros algunos puntos para dentro de un tiempo poder correr. 

A la hora de cocinar hay cosas que son básicas y que a lo mejor nosotros tenemos una forma diferente de llamarlas. Por esta razón este Grado 0 no hace más que explicaros, grosso modo, de qué palo vamos y hasta dónde queremos llegar. Para muchos serán cosas obvias y para otros les servirá para aprender algo que no sabían. Haced especial caso a la forma de pelar el ajo, método revolucionario y bastante cromagnon.