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La historia del jamón de Navidad

Estamos casi en Mayo e incomprensiblemente todavía queda bastante de uno de los jamones que nos dieron en las navidades 2008-09. Es un hito histórico en mi casa… pero os diré que no me arrepiento de no habérmelo comido. Parece una tontería pero se juntan varios motivos por los que el jamón nos sabe mejor en abril que en enero.

Sin ser el mega estudioso de los jamones, aunque sí un gran comedor de ellos, creo que siempre es necesario su tiempecito de curación. Por lo general cuando te lo regalan no están en su punto ideal ni de coña, lógico por otra parte. Digo lógico porque la compra de jamones se incrementa un muchocientos por cien en un mes y los cerdos tienen que matarse durante todo el año.

A lo mejor te toca el que está perfecto, pero la mayoría te los dan poco curados (blandos por la “panza”).

Lo segundo es puramente psicológico… cuando a todo el mundo se le ha acabado tu puedes fardar diciendo que todavía lo tienes y que está mucho mejor que cuando se lo acabaron ellos. He dicho.

Luis Crespo

Resaca de comer

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Estamos en pleno ecuador de ingestas masivas y tenemos un malestar bastante típico. Quien más y quien menos tiene, o ha tenido, esa sensación de pesadez y saturación que no es nada agradable.

Los estudios que hemos ido mirando por Internet parece que cifran el aumento de peso medio en los tres kilos… depende de las personas esto se nota más o menos. Al margen de lo puramente estético, lo que hay dentro de ti tarda bastante en recuperarse. El cuerpo se acostumbra a unos alimentos muy calóricos y es lógico que cuando cortamos ese flujo nuestro organismo responda diferente.

Este tema es parecido al que se emborracha. Durante un tiempo muy corto ha metido en su cuerpo mucho alcohol y al día siguiente su desacostumbrado organismo se queja. Por eso, muchas veces dicen que beberse una cerveza o algo con alcohol el día de resaca es bastante aconsejable. Se supone que haciendo ésto el cuerpo no tiene una carencia tan fuerte y se pueda acostumbrar a la vida abstemia con un salto menor.

Con el ejemplo que acabamos de poner queremos decir que hay que comer con moderación y dejar de comer también con cuidado, porque nuestro estómago no es algo que programemos según el día, sino que se va acostumbrando y hay que tenerlo en cuenta.

Operación mazapán rancio

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Como cada año, cuando llega diciembre nos enfrentamos a los últimos vestigios de las navidades pasadasy estos recuerdos se llaman mazapanes y están duros como piedras. ¿Qué se supone que podemos hacer con ellos?

Desde elcocinillas no tenemos una respuesta realmente sesuda para este problema, pero lo que sí que vamos a hacer es dejar volar nuestra imaginación y ofreceros algunas alternativas.

Si no está duro como una piedra, y te gusta de verdad, puedes probar un pico de mazapán y ver si tiene buen sabor. Os aseguramos que nadie se ha muerto por comer un mazapán de hace un año, no sabemos que llevarán… pero joder lo que aguantan si están bien envasados.

Si por un casual no los tenéis empaquetados, la opción de que estén más o menos blandos… es completamente improbable. Para luchar contra la mala leche que se te pone al tirar comida a la basura, vamos a intentar retardar ese cabreo. Si tenéis muchas unidades podéis curraros un portal de Belén de mazapán como unos auténticos McGyvers de la vida. La segunda utilización “belenística” es la de piedra de río. El típico riachuelo de papel de plata necesita un poco de enjundia y… ¿Para qué vais a comprar piedritas de río si tenéis mazapanes pasados en la despensa?

Sin salirnos del mundo artístico, la opción de pintarlos de colores, pegarles un cordoncito y ponerlos para decorar el árbol de Navidad es una buena idea. El arbolito si es pequeñajo quedará mejor… cuanto más grande, más ridículas las figurillas de mazapán pintadas. Eso sí, si lo hacéis os vais a quedar con todo el mundo que se dé cuenta.

La tercera opción que se nos ocurre es la de que probéis a meterlo en el microondas o que los mojéis en leche y nos dejéis un comentario de cómo fue el experimento. Debemos reconocer que alguno de los dos lo hemos hecho… pero creo recordar que no fueron demasiado bien las cosas.

P.D. Si por un casual tenéis polvorones de hace un año, o nos los mandáis u os los coméis sin problemas, que no hay nada como comerse polvorones semi-rancios a deshora.